Dos
amigos se encuentran, van a jugar dibujando en el suelo un universo que va
tomando forma con líneas de arena que trazan con sus manos. Casi sin darse
cuenta, el dibujo y el juego se une al movimiento de sus cuerpos completando y
desdibujando su efímera obra. Es parte del disfrute que produce sentirse unidos
al hacer y deshacer. Todo el espacio tiene la capacidad de convertirse en
cualquier cosa y ellos pueden hacerlo, guiados por la danza